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Atah, el monopolio transportista más sucio de Tlaxcala

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AUTOR. Miguel Ángel Lara Nuñez


Los usuarios tienen que soportar falta de higiene, malos olores y mal trato del personal; “en Tlaxcala y la CDMX es lo mismo”, dicen
La empresa de Autotransportes Tlaxcala Apizaco Huamantla (Atah), ha sido señalada en varias ocasiones por ofrecer un mal servicio a quienes a diario hacen uso de sus unidades, algunos de hecho la han tachado como un monopolio que no es ve interesado por sus clientes, y más recientemente, como una delas empresas más sucias del Estado.

Usuarios del servicio de Atah, acusaron abusos por parte de los conductores y del personal que labora para esta firma, que opera como única opción de transporte en varios municipios del territorio estatal, incluso como única opción para viajar desde Tlaxcala a la Ciudad de México.
Se quejaron de que la empresa transportista, además de cobrar tarifas excesivas en sus corridas, no cumple con las condiciones ni las expectativas en que los usuarios compran sus boletos.

Hicieron la queja de que muchas de las unidades emiten malos olores por la falta de higiene a sus sanitarios –en el caso de los que van hacia la capital del país- y asientos, además de la basura que dejan otros pasajeros en el piso, motivo por el que incluso en el Senado de la República se ha hecho el llamado para que esta empresa se regule.

Los pasajeros deben tolerar esas condiciones porque hasta ahora no hay otra alternativa, la firma originaria de Apizaco pero con domicilio fiscal en Puebla, es prácticamente un monopolio del transporte público en la entidad porque controla rutas locales y federales.

“Con Atah siempre ha sido lo mismo, suben el pasaje cuando quieren, la mayoría de los autobuses ya están viejos, huelen feo pero tenemos que aguantarnos porque no hay de otra”, dijo Miguel Ramos, uno de los usuarios en la capital tlaxcalteca.

Quienes viajan hacia la ciudad de México también denunciaron abusos de esta empresa, debido a que sin ninguna explicación o aviso previo aumenta el costo del boleto, no respeta los asientos que adquieren los pasajeros y tampoco los horarios de las corridas a la capital del País.

La persona que atiende la taquilla en la ciudad de Tlaxcala no pudo explicar porque varían los precios de un día para otro; con respecto a la mala numeración de los asientos explicó que sucede porque el sistema digital a través del que el pasajero selecciona su asiento y boleto, no coincide físicamente con el autobús.

En la terminal de autobuses de Tlaxcala, Atah cuenta con una sala de espera en óptimas condiciones aunque está cerrada al público. En la Ciudad de México las salas de espera de la firma están sucias; las butacas son insuficientes y eso provoca que las personas esperen la salida de su autobús sentados en el piso hasta por más de una hora.

Los pasajeros aseguran que esto implica una violación a sus derechos como consumidores de un servicio, pues ellos pagan una tarifa por un boleto y asiento determinado, condición que que no cumple la empresa, pidiendo la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

miguelangel.lara74@gmail.com
f/ Miguel Angel Lara
t/ @Miguel Angel Lara